La página de la Transición oficialmente giró con la instalación completa de las instituciones en el último trimestre de 2025 y la nominación de un nuevo gobierno el 1 de enero de 2026, Gabón se compromete con la Quinta República con una ambición declarada: hacer de la política exterior un eje central de transformación económica. En esta arquitectura, al Ministerio de Asuntos Exteriores se le confía una misión estratégica: concebir, coordinar y llevar a cabo la acción exterior del Estado en un contexto de refundación institucional. En este marco, la diplomacia se convierte en un instrumento de apoyo directo al Plan Nacional de Crecimiento y Desarrollo (PNCD) 2026-2030.
Este plan establece un rumbo exigente: acelerar la transformación estructural del país para reducir la dependencia de los hidrocarburos, fortalecer la competitividad de los sectores no petroleros, mejorar la inclusión económica y la reducción de las desigualdades, consolidar las finanzas públicas mientras se controla la deuda, capitalizar las infraestructuras desarrolladas para apoyar la diversificación. Todo ello son objetivos que requieren sólidas asociaciones internacionales y un aumento de las inversiones.
En esta perspectiva, el Ministerio tiene la intención de posicionar a Gabón como un actor influyente en la escena internacional, especialmente en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La diplomacia verde emerge como un eje importante, en un contexto mundial marcado por la urgencia climática y la búsqueda de financiación innovadora para la transición ecológica.
El desafío también es económico: aumentar el comercio, asegurar acuerdos estructurales y atraer inversores. La diáspora también se llama a desempeñar un papel clave. El gobierno busca fomentar su regreso y dirigir su potencial financiero e intelectual hacia proyectos productivos en el país.
Más allá de los anuncios, el éxito de esta diplomacia proactiva dependerá de su capacidad para transformar los compromisos en logros concretos. Si la Quinta República abre un nuevo ciclo, queda por ver si la política exterior logrará imponerse como uno de los motores efectivos de la transformación nacional deseada.






