El informe afirmó además que las fuerzas israelíes han «avanzado hasta la tercera línea de aldeas desde la frontera, aproximadamente 20 kilómetros al sur» del río Litani de Líbano, ante indicios de que se están estableciendo puestos adicionales cerca de la frontera. El objetivo aparente es expulsar a Hezbollah al norte del río Litani. Estos acontecimientos se producen en un momento en el que se están realizando esfuerzos diplomáticos para rebajar las tensiones. Diez países, incluidos Australia, Brasil, Canadá, Colombia, Indonesia, Japón, Jordania, Sierra Leona, Suiza y el Reino Unido expresaron su profunda preocupación por la deteriorada situación humanitaria en Líbano. En una declaración conjunta emitida el martes, los países afirmaron que seguían «profundamente preocupados por la empeoramiento de la situación humanitaria y la crisis de desplazamiento en Líbano» y pidieron un alto inmediato de las hostilidades. «Damos la bienvenida al alto el fuego acordado entre Estados Unidos, Israel e Irán. Pedimos un fin urgente de las hostilidades en Líbano,» añadió la declaración. Los firmantes subrayaron que los civiles y la infraestructura civil deben ser protegidos en todo momento y resaltaron la necesidad de garantizar la seguridad del personal humanitario. «El personal humanitario, que se dedica a proteger y ayudar a los más vulnerables, debe ser respetado y protegido,» afirmó la declaración. También condenaron enérgicamente los ataques que ponen en peligro a los trabajadores de ayuda y reiteraron que el derecho internacional humanitario debe ser respetado por todas las partes en todas las circunstancias.





