En respuesta a la visita del Ministro de Asuntos Exteriores Jean-Noël Barrot a Montpellier el viernes 17 de abril, varias docenas de personas se reunieron en la Place de la Comédie a instancias de MRAP y la Association France Palestine Solidarité 34.
La movilización buscaba expresar críticas sobre la posición diplomática francesa. «Queríamos manifestar nuestro desacuerdo con la política exterior de Francia», explicó Béatrice Rougy, miembro de MRAP. Mientras Jean-Noël Barrot estaba en la Maison des Relations Internationales, su director de gabinete se reunió con los activistas para un intercambio de aproximadamente treinta minutos.
Si bien los manifestantes valoraron que un representante del ministro se reuniera con ellos, las respuestas recibidas generaron reservas. «No podemos decir que estemos muy satisfechos», señaló Béatrice Rougy. Entre los temas discutidos, la cuestión de las exportaciones relacionadas con armamento a Israel fue objeto de críticas. «Al principio negaron, luego dijeron que no eran armas sino componentes, y luego que eran solo armas defensivas». Una distinción considerada poco clara por los participantes.
Palestina, pero también Líbano e Irán
En cuanto a las sanciones económicas, la respuesta se centró en el etiquetado de productos de asentamientos. Un enfoque que las asociaciones consideran insuficiente, mencionando la continuación de la comercialización de ciertos productos y prácticas de evasión.
Otros temas quedaron sin una respuesta precisa, incluida la implementación de la resolución adoptada por la Asamblea General de la ONU el 18 de septiembre de 2024, así como el respeto de los cese al fuego en Líbano, Irán y Palestina, según los manifestantes.
Con respecto a los acuerdos de asociación con Israel, el director de gabinete remitió la decisión al nivel europeo. También se discutió sobre las posturas francesas hacia la relatora especial de la ONU Francesca Albanese, elogiada por su trabajo pero criticada por ciertas declaraciones, sin aportar precisiones.
A pesar de estos desacuerdos, los organizadores valoran el principio de la reunión. «Lo positivo es que vinieron a vernos», destacó Béatrice Rougy, quien indicó que las demandas expresadas deben ser transmitidas al ministro.





