Durante una mesa redonda en la Feria del Libro de Leipzig, al editor Ondřej Cikánek se le hizo la pregunta: «¿Qué le desearía a la literatura checa?». Después de reflexionar un poco, encontró la respuesta:
«¿Qué le desearía a la literatura checa y a la literatura de lengua alemana? Enriquecimiento a través de las traducciones. Estoy convencido, y por eso hago todo esto, que para aprender mejor su propio idioma, y yo mismo escribo en alemán, es mejor absorber lo que los sirvientes de las musas han descubierto en otros idiomas. Si uno está atrapado todo el tiempo en su propio idioma, no experimenta tanto lo que ya ha sido descubierto, lo que el lenguaje puede hacer. Creo que precisamente el checo, por ser muy similar al alemán pero al mismo tiempo tener una tradición y un enfoque diferente hacia la literatura, puede ser muy enriquecedor para la literatura alemana. La literatura alemana es enriquecedora para la checa, ya que se lee en la República Checa. Y la checa también podría serlo para la alemana. Quizás el alemán se vuelva un poco más poético de nuevo».
Y precisamente para eso, el traductor Ondřej Cikánek ha estado trabajando durante ocho años con su editorial Kátoš. Presentó su trabajo en el stand checo en la Feria del Libro de Leipzig.
«Hemos estado tratando de traducir sistemáticamente los fundamentos de la poesía checa al alemán, en traducciones lo más onomatopéyicas y poéticas posible».
Para más información, puedes consultar la fuente original en Radio Prague International.




