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Podríamos despertar una mañana y no tener más el Río: en Clermont

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Dans los barrios del norte de Clermont-Ferrand, el último cine independiente de la metrópoli está en peligro. Cuatro meses después de su reapertura, el Rio se declara en suspensión de pagos. La asociación «Les amis du Rio» que lo gestiona espera que se abra un proceso de reorganización judicial para poder continuar con la actividad «bajo supervisión judicial», según indica Jean-Jacques Romeuf, miembro del consejo de administración.

Es la primera vez que este lugar, fundado en 1962 bajo la dirección de Nick Kékéchian, un amante del cine, quien construyó una pequeña casa con una sala de proyección para gestionarla con su esposa Frida, atraviesa una situación como esta.

Tres elementos han contribuido a esta situación. En primer lugar, la renovación del establecimiento: la obra se prolongó más de lo previsto. La reapertura, inicialmente programada para septiembre de 2025, se pospuso hasta principios de enero de 2026, lo que resultó en «una grave pérdida de explotación». En cuanto a las subvenciones, se prometieron entre 150,000 y 160,000 euros, pero el dinero no llegará hasta que todas las facturas estén pagadas.

Una situación «completamente absurda», según la asociación, que destaca «recientes buenas noticias» procedentes del Centro Nacional del Cine y la Imagen Animada (CNC) y del consejo departamental. «El CNC nos ha prometido mucho dinero», señala Jean-Jacques Romeuf. «Pero estamos negociando con ellos para que nos den al menos una parte antes de la fecha de pago de todas las facturas. De lo contrario, nunca saldremos de esta situación».

Por último, la afluencia de espectadores: 2,700 visitantes en 2025, gracias al «Rio itinerante» que se desplegó en las salas vecinas, mientras que el cine suele recibir alrededor de 30,000 cada año.

«Proyectamos en salas de Clermont y del departamento. Esto nos permitió alcanzar esa cifra. Esta caída plantea un verdadero problema no solo para la venta de boletos, sino especialmente para algunas subvenciones. Por ejemplo, la subvención europea llamada Europa Cinema no nos fue otorgada como de costumbre, ya que no teníamos suficientes películas para proyectar. Esto puede hacer que desaparezcan ciertas ayudas condicionadas al volumen de sesiones».

Quedan la esencia del lugar, las sesiones «Pitchounes» para los jóvenes de las escuelas y colegios cercanos, la educación audiovisual y la crítica cinematográfica, y la singularidad de un barrio sin otro cine independiente. «El Rio es algo emblemático para los clermonteses», resume Jean-Jacques Romeuf, quien ha visto un aumento en las muestras de apoyo y donaciones. Se ha lanzado una caja en línea que casi alcanza los 25,000 euros de los 100,000 esperados.

Otras instituciones también se están movilizando, como la asociación «Sauve-qui-peut le court-métrage», que organizará una velada de apoyo, o el cine de Clermont «Les Ambiances», cuya venta de antiguas butacas recaudará fondos para el Rio. Un esfuerzo colectivo para evitar «despertar un día y que el Rio ya no esté».