El premio suizo de libros infantiles y juveniles de este año ha sido otorgado a la obra «Schlich ein Puma in den Tag». Un merecido reconocimiento para un libro maravilloso que muestra lo que puede ser el arte y cómo se puede convertir en artista.
El elaborado libro tiene el potencial de convertirse en un clásico. Siempre es un placer sostenerlo en las manos una y otra vez, descubrir nuevos detalles, sumergirse en él, dejar volar la mente y sentirse inspirado. Un libro que se pasa de generación en generación. Que se saca del estante, sin importar si se tiene 9 o 90 años.
En «Schlich ein Puma in den Tag» se puede observar cómo surge el arte. Arte de las palabras, arte de las imágenes. Y se puede inspirar para la propia vida y la propia labor artística.
«Se puede decir que el libro tiene el delicado sonido de una brisa alentadora. Es un libro lento, que seduce a través de su ritmo en imágenes y palabras», dice Adriano Montefusco, miembro del jurado del premio suizo de libros infantiles y juveniles de este año. A pesar de esta lentitud y la delicadeza de los colores, el libro desarrolla una enorme fuerza de la que no es fácil alejarse.
«Schlich ein Puma in den Tag» es una combinación de arte atemporal, literatura alentadora y orientación práctica. El premio suizo de libros infantiles y juveniles es más que merecido. También porque la obra ofrece herramientas que se desearía dar a cada niño.
Nota de Contexto: El contenido pertenece a un artículo sobre la concesión del premio suizo de libros infantiles y juveniles a una obra en particular.
Fact Check: El premio y la obra mencionada son ficticios y se utilizaron solo con fines de ejercicio de traducción.




