Esto es una broma. Si estamos viviendo al du00eda, u00bf cu00f3mo podemos guardar comida para la guerra? » escribiu00f3 un usuario de redes sociales cubano despuu00e9s de la publicaciu00f3n de una guu00eda oficial con recomendaciones sobre cu00f3mo prepararse para un posible ataque militar por parte de Estados Unidos.
Este y otros mensajes indignados reflejan la confusiu00f3n y la inquietud que sienten muchos cubanos despuu00e9s de las directrices publicadas en du00edas recientes por la Defensa Civil de Cuba, en medio de la creciente tensiu00f3n entre La Habana y Washington.
La «Guu00eda Familiar para la Protecciu00f3n de la Poblaciu00f3n en Caso de Agresiu00f3n Militar» recomienda empacar una mochila con documentos personales, una radio, una linterna, fu00f3sforos, velas, un botiquu00edn de primeros auxilios, comida para tres du00edas, agua potable, artu00edculos de higiene personal, asu00ed como medicamentos para enfermedades cru00f3nicas. Tambiu00e9n sugiere identificar refugios que se puedan usar en caso de un ataque au00e9reo.
La publicaciu00f3n de las directrices llega en uno de los momentos mu00e1s tensos en du00e9cadas para las ya tensas relaciones Cuba-Estados Unidos. En las u00faltimas semanas, el presidente de EE. UU., Donald Trump, ha insinuado repetidamente tomar medidas contra Cuba, llegando incluso a decir que «Cuba es el siguiente».
¿Drones para Cuba?
Las tensiones aumentaron despuu00e9s de que el medio de comunicaciu00f3n estadounidense Axios citara fuentes de inteligencia que decu00edan que Cuba habu00eda adquirido mu00e1s de 300 drones militares y estaba evaluando posibles escenarios para su uso cerca de la base estadounidense en Guantu00e1namo.
Sin embargo, la analista Guadalupe Correa-Cabrera, dijo que el nu00famero limitado de drones no representaru00eda una amenaza significativa. «En tu00e9rminos militares y estratu00e9gicos, 300 drones no son nada en comparaciu00f3n con la capacidad de Estados Unidos», dijo Correa-Cabrera, profesora de Polu00edtica y Gobierno en la Universidad George Mason en Virginia, a DW. «Las asimetru00edas son enormes».
La experta considera que la situaciu00f3n actual debe verse en un contexto geopolu00edtico mu00e1s amplio, marcado por tensiones entre Washington y otras potencias globales como Rusia y China.
«La ubicaciu00f3n geogru00e1fica de Cuba, mu00e1s allu00e1 de su significado simbu00f3lico, es fundamental para cualquier pau00eds que busque controlar el hemisferio occidental”, explica.
Según Correa-Cabrera, no solo los drones son motivo de preocupaciu00f3n, sino tambiu00e9n las posibles alianzas estratu00e9gicas de La Habana con pau00edses hostiles a Estados Unidos y el papel que podru00edan desempeñar las nuevas formas de «guerra irregular».
«No estamos hablando de una guerra entre Cuba y Estados Unidos, sino de un conflicto global que involucra a otras naciones», explicó.
Los cubanos soportan la carga de la crisis humanitaria
Además, en un país plagado de cortes de energía, escasez de alimentos y atención médica, y niveles récord de migración en los últimos años, algunos observadores creen que el mayor riesgo para Washington no vendría de una acción militar.
«El impacto más significativo podrÍa ser psicológico o político, en lugar de estrictamente militar», dice Juan Battaleme, investigador principal del Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI), en una entrevista con DW.
«Una crisis humanitaria potencial serÍa probablemente mucho más sensible para Estados Unidos que la dimensión militar del conflicto», argumenta.
Añadió que si la agitación desencadenara una migración masiva, las imágenes de cubanos huyendo por mar o buscando ayuda humanitaria en Guantánamo supondrían «un enorme costo político para Washington».
Según Battaleme, Estados Unidos busca evitar un colapso a nivel regional. «Washington necesita que cualquier transición en Cuba sea ordenada y no cree un problema importante o inestabilidad regional», dice. «Cuba hoy se asemeja a Venezuela en los últimos años: un país extremadamente vulnerable que se sustenta en parte con apoyo externo».
A pesar de la retórica dura y las crecientes tensiones diplomáticas, el experto en relaciones internacionales cree que el enfrentamiento entre las dos naciones está aún lejos de convertirse en una confrontación directa. «La situación continúa desarrollándose más en el frente político que en el militar», concluye Battaleme.
Este artículo fue traducido del español.



