En el campo del amor, a veces las cosas simplemente no van bien. Hace unas semanas, los seguidores de «L’amour est dans le pré» se llevaron una sorpresa. Pierre y Frédérique finalmente confesaron un secreto que habían estado ocultando durante mucho tiempo: sus finanzas están en números rojos y los agentes judiciales están llamando a la puerta. Los seguidores de la emblemática pareja de la temporada 7 habían notado que la pareja estaba experimentando varios problemas últimamente. Pierre había sufrido un preocupante desmayo en una reunión familiar del programa, mientras que Frédérique había estado yendo al hospital con frecuencia debido a ataques de ansiedad y problemas de espalda. Sin embargo, nadie imaginaba que estas afecciones no eran la causa de sus problemas, sino más bien su consecuencia…
A finales de febrero, Pierre y Frédérique finalmente revelaron el problema que les estaba amargando la vida. El productor de armagnac confesó haber cometido varios errores estratégicos en su negocio, los cuales ahora tienen una consecuencia grave: una deuda estimada en 1,5 millones de euros. Sin un milagro a la vista para Pierre y Fred, se ha declarado la insolvencia. Atrapados por las deudas, los padres de Gabriel han tomado la dolorosa decisión de vender su casa y parte de sus bienes para saldar sus deudas.
Pierre y Frédérique se enfrentan a nuevos gastos imprevistos después de haber puesto su casa en venta. A pesar de sus problemas, una serie de eventos desafortunados continúan afectando a la pareja. La puerta de su congelador se rompió, lo que llevó a la pérdida de gran parte de sus provisiones. Ante el riesgo de intoxicación, Frédérique decidió desechar los alimentos. Esta no es la primera vez que experimentan esta situación, ya que anteriormente tuvieron que desechar todo el contenido del congelador debido a un corte de energía en primavera. La mala racha continúa con problemas en los frenos de su camioneta, causados por fallas mecánicas y atrasos en los pagos del leasing. A pesar de las dificultades, Frédérique intenta mantener una actitud positiva.
Después de pensarlo durante mucho tiempo, Pierre y Fred decidieron comenzar de nuevo en familia y vender la casa que ha sido testigo de su amor y de los primeros pasos de su hijo. La propiedad, ubicada en la comuna de Castex d’Armagnac en el noroeste de Gers, ha sido puesta en venta por su agente inmobiliario y el anuncio ha sido público. Para su casa de 200 m2, que cuenta con un segundo edificio convertido en habitaciones de huéspedes, Pierre y Frédérique piden 440,000 euros. Esta suma les ayudaría a aliviar parte de las deudas que los han ahogado en los últimos años. Esperamos que esta dolorosa etapa llegue a su fin y den paso a momentos más felices.





