El principio es simple: para esta primera temporada, dúos de canción y pop francés, ofreciendo creaciones originales, vienen a tocar en casa de los habitantes en un radio de aproximadamente 50 kilómetros entre Angulema y Périgueux. Los lugares son íntimos con aforo reducido y máxima proximidad: de 20 a 40 personas como máximo, sentadas lo más cerca posible de los artistas, sin escenario ni barreras. Los espectadores escuchan, intercambian y luego comparten una copa con los músicos.
Salones, graneros y jardines Circuit Court también se inscribe en una iniciativa responsable: menos distancia por recorrer y lugares ya existentes que se abren solo por una noche. Es una forma de apoyar la creación local, de reconstruir lazos en los pueblos y de ofrecer momentos culturales de calidad sin pasar por grandes salas.
La Voix du Préau, la asociación que lleva el proyecto, acompaña a los anfitriones. De hecho, la noche está «manos en la masa». La asociación se encarga de la localización del lugar, la organización, la comunicación y la recepción del público. Los habitantes, por su parte, ponen a disposición su espacio, invitan a sus seres queridos, vecinos o familiares. Contribuyen con una colaboración accesible, que se utiliza para pagar a los artistas y mantener viva la temporada.
Salones, graneros y jardines: cada casa puede convertirse, por una noche, en un pequeño teatro en el corazón del Périgord. Por lo tanto, la asociación invita a todos al concierto… en su casa.





