Nestlé ha anunciado un procedimiento de regulación de empleo que puede afectar hasta 301 trabajadores en España, con impacto en Cataluña a través de la sede central de Esplugues de Llobregat y las fábricas de café de Girona y Reus. La medida también alcanza a las plantas de Pontecesures, en Pontevedra, Sebares, en Asturias, La Penilla, en Cantabria, y Miajadas, en Cáceres.
El ajuste se aplicará al personal de oficina, equipos de ventas, centros de distribución y seis fábricas de la empresa. La multinacional enmarca esta decisión dentro del aumento de gastos operativos, el cambio en los hábitos de consumo y la necesidad de avanzar hacia procesos de automatización y digitalización.
«Este contexto impulsa la necesidad de adaptar la empresa a los desafíos actuales del mercado, y avanzar hacia un modelo más eficiente y ágil, centrado en marcas estratégicas y en la automatización y digitalización de procesos» – Nestlé.
Impacto en Cataluña pendiente de la distribución por centros
Por ahora, la empresa no ha detallado cuántos trabajadores se verán afectados en cada centro. Esa distribución se conocerá a principios de mayo, una información particularmente esperada en las instalaciones catalanas de Esplugues de Llobregat, Girona y Reus, donde la fuerza laboral sigue pendiente del alcance real del ajuste.
La negociación formal comenzará el 6 de mayo, cuando un comité de trece representantes sindicales se reúna con la dirección. Esa reunión marcará el inicio del proceso para finalizar las condiciones del expediente de regulación de empleo y el número definitivo de salidas.
Rechazo sindical al ajuste
La respuesta sindical ha sido inmediata. Desde UGT en la fábrica de Girona rechazan la propuesta de la empresa y cuestionan tanto el alcance como la justificación del recorte.
«Consideramos que este recorte masivo de empleos es injustificado, desproporcionado y socialmente inaceptable» – UGT, fábrica de Girona.
«Nos enfrentamos no a una empresa en crisis, sino a una organización altamente rentable que ha optado por trasladar el costo de su estrategia a su fuerza laboral» – sección sindical de UGT, fábrica de Girona.
CCOO, por su parte, sitúa el alcance del expediente en el conjunto de la empresa en España. El sindicato señala que los 301 despidos equivalen al 7.5% de la fuerza laboral, formada por 4,158 empleados.
Un ajuste vinculado al plan global del grupo
La decisión anunciada en España se inserta en un plan internacional de reducción de la fuerza laboral que la empresa anunció en octubre del año pasado. Ese programa prevé la salida de 16,000 trabajadores en dos años, en una reorganización global que ahora tiene una traducción directa en varios centros productivos y corporativos del Estado.
En Cataluña, la atención ya está centrada en la sede de Esplugues de Llobregat y en las fábricas de Girona y Reus, a la espera de que la empresa especifique la distribución de los afectados y de que la mesa negociadora comience a abordar un expediente que abre incertidumbre entre cientos de familias trabajadoras.






