El clásico del fútbol paraguayo tuvo lugar el domingo por la noche con escenas de caos después de enfrentamientos entre la policía y los seguidores, dejando alrededor de cincuenta heridos según la policía este lunes.
Las tensiones comenzaron antes del inicio del partido entre Olimpia y Cerro Porteño, cuando los seguidores del equipo visitante sin boletos entraron a la fuerza en el estadio Defensores del Chaco de 40,000 asientos, explicó en una conferencia de prensa el director de la policía de Asunción, Juan Aguero.
Confinados en la tribuna norte, luego lanzaron proyectiles, lo que provocó la intervención de la policía que utilizó gas lacrimógeno y balas de goma. El estadio tuvo que ser evacuado de emergencia, el público invadió el campo y el árbitro interrumpió el partido en el minuto 29. Las imágenes difundidas por la prensa local muestran un enorme caos en las gradas.
«Un grupo de individuos violentos logró desarmar a un oficial y exhibir su escudo de seguridad como un trofeo ante la multitud», declaró un testigo a los medios paraguayos ABC.
Un oficial de 22 años, gravemente golpeado, debía ser operado el lunes. La mayoría de las personas atendidas en los hospitales tenían lesiones leves, según fuentes médicas. «Ya hemos identificado a los autores», indicó el jefe de seguridad de eventos deportivos, el comisario Héctor Fernández. En total, 63 personas fueron arrestadas.




