El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, anunció el jueves nuevas sanciones contra dos entidades comerciales cubanas y un ejecutivo de una de ellas como parte de los esfuerzos de la administración Trump para un cambio de régimen en la isla. Foto de Tom Brenner/UPI | Licencia de foto
El gobierno de los Estados Unidos emitió el jueves nuevas sanciones destinadas a privar al gobierno y al ejército cubano de «acceso a activos ilícitos».
El Departamento de Estado de los EE. UU. sancionó a Moa Nickel SA (MNSA), Grupo de Administración Emresarial S.A. (GAESA) y a la directora ejecutiva superior de GAESA, Ania Guillermina Lastres Morera, por llevar a Cuba «a la ruina y subastar la isla como plataforma para operaciones de inteligencia, militares y terroristas extranjeras», según un comunicado de prensa.
El presidente Donald Trump en su primer mandato revirtió los esfuerzos del presidente Barack Obama para normalizar las relaciones con Cuba, endureciendo las restricciones de viaje al decir que «estaba cancelando el acuerdo completamente unilateral del gobierno anterior con Cuba».
En enero, después de derrocar al presidente venezolano Nicolás Maduro, Trump declaró una emergencia nacional sobre Cuba para crear un mecanismo para imponer aranceles a los países que proporcionan a la nación petróleo porque constituye «una amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional de EE. UU.
«Estas sanciones forman parte de la campaña integral de la administración Trump para abordar las urgentes amenazas a la seguridad nacional planteadas por el régimen comunista de Cuba y responsabilizar al régimen y a quienes le brindan apoyo material o financiero», dijo Rubio en el comunicado.
GAESA es una empresa paraguas que controla aproximadamente el 40 % de la economía de Cuba, mientras que sus ganancias se «desvían hacia cuentas bancarias ocultas en el extranjero», alegó el Departamento de Estado en el comunicado.
Estimando que la empresa controla alrededor de $20 mil millones en «activos ilícitos» y no invierte para resolver el hambre y la pobreza en la isla ni en infraestructura nacional crítica, incluida su red eléctrica que falla con frecuencia.
El Departamento de Estado alega que MNSA «explotó los recursos naturales de Cuba en beneficio del régimen», algunos de los cuales fueron expropiados por el gobierno nacional desde que el régimen de Castro llegó al poder hace décadas.
En un comunicado publicado en X, el Primer Ministro de Cuba, Bruno Rodríguez Parilla, llamó a Rubio y a las declaraciones del departamento «cínicas, hipócritas y engañosas» y que «recurre a la calumnia, mentiras evidentes y la ilusión de que logra engañar a quienes lo escuchan».
«La agresión de los Estados Unidos contra Cuba es un castigo colectivo de naturaleza genocida que condena a toda la nación y la utiliza como rehén con fines de dominación», dijo Rodríguez Parilla.





