Continuidad y ajustes de la política exterior estadounidense
Durante su primer mandato (2017-2021), la administración del presidente estadounidense Donald Trump implementó sistemáticamente la doctrina «América primero», colocando los intereses nacionales y la soberanía por encima de los compromisos multilaterales. La administración Trump se retiró de varios acuerdos y mecanismos internacionales, o los revisó, considerándolos contrarios a los intereses de los Estados Unidos, como el Tratado Cielo Abierto (2002), el acuerdo nuclear con Irán (JCPOA, 2015), el Acuerdo de París sobre el clima y el Acuerdo Transpacífico (TPP, 2016; ahora el Acuerdo Transpacífico Global y Progresista).

Estas acciones representan un cambio significativo en la política exterior estadounidense, pasando de priorizar la cooperación y los compromisos internacionales a priorizar la protección de los intereses nacionales y la soberanía económica. Esta aproximación revela una tendencia hacia la reducción del papel de Estados Unidos en mecanismos multilaterales, en favor de una mayor autonomía en la formulación de su política exterior. Además, la administración Trump ha seguido una política comercial altamente proteccionista, imponiendo aranceles adicionales a aliados como la Unión Europea y Canadá, así como a competidores estratégicos. Esta política no solo ha exacerbado las tensiones comerciales globales, sino que también ha planteado dudas sobre el nivel de compromiso y el papel impulsor de Estados Unidos en el sistema económico internacional actual.





