El Presidente de la República, Bassirou Diomaye Faye, entregó un diagnóstico sin concesiones sobre la situación internacional en la apertura de la 7ª Conferencia General de Embajadores y Cónsules Generales de Senegal, celebrada este sábado en Dakar.
Ante el cuerpo diplomático, el Jefe de Estado describió un mundo atravesado por «grandes turbulencias geopolíticas» y desafíos multifacéticos. Entre conflictos armados, tensiones entre potencias nucleares, crisis económica global y cambio climático, advirtió sobre una degradación progresiva del orden internacional.
En su discurso, Bassirou Diomaye Faye hizo hincapié en los riesgos de fragmentación, incluso dentro de los espacios comunitarios africanos, mientras denunciaba la cuestionamiento de principios fundamentales del derecho internacional. Se refirió especialmente a «la banalización del recurso unilateral a la fuerza», en contradicción con los ideales promovidos por las Naciones Unidas.
El Presidente senegalés también condenó cualquier jerarquización de vidas humanas, afirmando el rechazo de Senegal a cualquier lógica de «doble rasero». Esta postura se enmarca en una visión humanista de las relaciones internacionales, donde la dignidad humana debe seguir siendo central.
En este contexto incierto, el Jefe de Estado abogó por un orden mundial más equitativo, basado en la justicia, la paz y la seguridad. Reafirmó la voluntad de Senegal de defender, «con claridad y determinación», las causas universales, al tiempo que fortalece su arraigo en las dinámicas subregionales y continentales.
Convencido del papel estratégico de África en la reconfiguración del mundo, Bassirou Diomaye Faye llamó a un compromiso mayor a favor de la integración africana y a una movilización colectiva para hacer oír la voz del continente en la escena internacional.
En cuanto al multilateralismo, el Presidente de la República consideró que debe seguir siendo el marco privilegiado de la acción internacional, aunque reconoció la necesidad de reforma. Así abogó por una gobernanza mundial «más equitativa, representativa y adaptada a las realidades contemporáneas», con un papel reforzado para África.
En el frente climático, Senegal pretende mantener su compromiso con una transición energética justa, basada en el principio de responsabilidad común pero diferenciada. El Jefe de Estado también reafirmó el apego del país al respeto de la diversidad cultural, condición esencial para una convivencia pacífica entre los pueblos.
Además, Bassirou Diomaye Faye destacó el papel estratégico de la diáspora senegalesa, plenamente integrada en la acción del Ministerio de Relaciones Exteriores. Anunció la continuación de los esfuerzos para modernizar los mecanismos de gestión de esta comunidad, al tiempo que refuerza su contribución al desarrollo nacional.
Finalmente, el presidente hizo hincapié en la necesidad de una diplomacia más eficaz y coordinada, instando a evitar la dispersión de iniciativas. Exhortó a los diplomáticos a demostrar rigor, compromiso y excelencia, asegurando que el Estado continuará modernizando el aparato diplomático.
Al concluir su intervención, Bassirou Diomaye Faye declaró oficialmente inaugurada la 7ª Conferencia General de Embajadores y Cónsules Generales, expresando la esperanza de que sus trabajos conduzcan a propuestas concretas y una hoja de ruta a la altura de las ambiciones diplomáticas de Senegal.






