Antonio Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, emitió una seria advertencia sobre la seguridad marítima mundial el lunes ante el Consejo de Seguridad de la ONU, en un contexto de tensiones extremas entre Irán y Estados Unidos. Según Guterres, la situación actual representa un «test para el orden internacional».
En el centro de las preocupaciones se encuentra el estrecho de Ormuz, un paso estratégico por el cual transita cerca de un quinto del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado, así como una parte importante de los fertilizantes utilizados en la agricultura mundial. Desde principios de marzo, las interrupciones del tráfico marítimo en esta zona han provocado importantes sacudidas económicas.
Guterres mencionó un aumento en los precios de la energía, un incremento en los costos de transporte y perturbaciones significativas en las cadenas de suministro, consideradas unas de las más graves desde la pandemia de Covid-19 y la guerra en Ucrania.
El secretario general destacó que las rutas marítimas son vitales para el comercio mundial desde hace siglos, pero actualmente están amenazadas por la piratería, los ataques armados, el terrorismo marítimo y, sobre todo, por la creciente tensión geopolítica que pone en peligro la libertad de navegación.
Guterres también hizo hincapié en las consecuencias humanitarias que comienzan a sentirse, advirtiendo sobre el riesgo de una crisis alimentaria mundial, especialmente en África y el sur de Asia.
En medio de esta crisis silenciosa, más de 20,000 marineros se encuentran bloqueados en el mar, mientras que más de 2,000 buques comerciales navegan en condiciones de seguridad degradadas.
El secretario general de la OMI, Arsênio Dominguez, recalcó la importancia de la libertad de navegación y la imposibilidad de que estados costeros cierren o exijan pagos por el paso marítimo en un estrecho internacional, como en el Golfo.
Expertos advierten sobre una transformación profunda en la seguridad marítima mundial, donde las amenazas marítimas no solo reflejan la inestabilidad internacional, sino que se han convertido en un motor de la misma.
En resumen, Guterres instó al respeto del derecho internacional, la lucha contra las causas profundas de la inseguridad marítima y el fortalecimiento de la cooperación internacional, enfatizando la importancia de mantener el océano como un espacio de paz y cooperación.
(Notas en indonesio: Contexto: El artículo aborda la preocupación de Antonio Guterres sobre la seguridad marítima mundial en el contexto de las tensiones entre Irán y Estados Unidos. Verificación de hechos: Se menciona la crisis alimentaria mundial como una posible consecuencia de la situación actual.)





