En este primer día de clasificación de Roland-Garros, L’Equipe presenta un nuevo documental, «P*tain de tennis! ¡Este deporte que vuelve loco!». Una película de 41 minutos dedicada al papel central de los resortes psicológicos y emocionales en el tenis, un deporte que enfrenta a los jugadores, solos en la cancha, con sus emociones más intensas. Dirigido por el periodista Charlie Courrent, el documental busca comprender lo que este deporte exige internamente: la gestión constante de las emociones, la presión individual y la lucha psicológica que acompaña cada punto, cada cambio de juego.
Video – ¡El nuevo documental de L’Equipe explora! Raquetas rotas, insultos lanzados repetidamente, nervios que se rompen… Tanto para amateurs como para profesionales, el tenis es una dura batalla contra uno mismo, además de un duelo con un oponente. ¿Por qué este deporte vuelve más locos que otros? ¿Cómo han logrado Nadal, Federer o Djokovic controlar sus nervios? ¿Cuáles son las soluciones para ganar en serenidad? A través de los testimonios de numerosos campeones de tenis de renombre, tanto del pasado como del presente (Jannik Sinner, Daniil Medvedev, Caroline Garcia, Elsa Jacquemot, Ugo Humbert, Gilles Simon), y siguiendo la trayectoria de un jugador amateur decidido a aprender a controlar sus nervios, el documental se sumerge en los engranajes de un deporte inmensamente complejo.
«Esto afecta a todo el mundo, de cualquier edad y nivel», afirma Marc Rosset, campeón olímpico en Barcelona en 1992. «Francamente, es un poco como una mala droga. Sabes que te va a llevar a tu perdición, pero sigues tomando», bromea Jawad Ismaili, jugador amateur de temperamento volcánico en la cancha. Deportes individuales por excelencia, el tenis es a la vez una disciplina técnica, táctica y psicológica que confronta a los jugadores con sus emociones más intensas. «En la cancha se ve. Todo el mundo sufre», confiesa Caroline Garcia, ex número cuatro del mundo y joven retirada de las canchas.
«Es como una pelea de boxeo, aunque no haya golpes», resume Richard Gasquet. En la cancha, a menudo son las raquetas las que sufren más. «De todos modos, no vas a golpear a alguien en las gradas… Así que tomas tu raqueta y la rompes», sentencia Marc Rosset. En el universo aseptizado del tenis, las interacciones con los árbitros o entrenadores también pueden ser fuentes de tensión, como ese día de junio de 2022 en Halle, donde Gilles Cervara prefirió abandonar su box en pleno partido, impotente ante la furia de Daniil Medvedev.
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