¿Realmente valió la pena el riesgo? El club inglés Southampton fue excluido de la final de ascenso a la Premier League que debía jugar el sábado por espiar un entrenamiento de Middlesbrough, el rival que eliminó en las semifinales.
En virtud de esta decisión, tomada por la liga inglesa este martes, Middlesbrough fue reincorporado y disputará la final contra Hull City, programada para el sábado en Wembley. Este partido se considera como el más lucrativo en el mundo, debido a las enormes sumas de dinero que se otorgan a los equipos de la Premier League, especialmente en derechos televisivos.
El club admitió el espionaje
Southampton puede apelar la decisión tomada el martes por una comisión independiente. La apelación se examinará el miércoles. El asunto del «spygate» va más allá del marco de los playoffs de ascenso a la Premier League, según el comunicado de la Liga.
El club de Southampton admitió haber infringido en tres ocasiones la prohibición de observar «la sesión de entrenamiento de otro club dentro de las 72 horas previas a un partido programado». Por lo tanto, el club ha confesado haber espiado a Middlesbrough este mes, así como a Oxford en diciembre pasado e Ipswich Town en abril.
La sanción impuesta el martes, debido a sus infracciones repetidas, también incluye una deducción de cuatro puntos para la próxima temporada de Championship (2ª división). En un comunicado, Middlesbrough «acogió con beneplácito» la sanción y su reinserción en la final. «Creemos que esto envía un mensaje claro para el futuro de nuestro deporte en cuanto a la integridad deportiva y el comportamiento», se lee en su sitio web.





