Naughty Dog, uno de los estudios de desarrollo más valorados de Sony, es bastante conocido por su cultura de crunch, con horarios de trabajo extendidos siendo la norma durante ciertos períodos de producción de un juego.
El ex empleado Benson Russell, quien trabajó en la serie Uncharted y en el original The Last of Us, revela que la cultura de crunch en Naughty Dog se exacerbó después de Uncharted: Drake’s Fortune. A pesar de los esfuerzos por limitarla, finalmente la dirección cedió y aceptó que era parte del proceso de la compañía.
Según Russell, después de The Last of Us, hubo una admisión en una reunión donde se reconocía que eso era lo que se necesitaba para hacer juegos al nivel de Naughty Dog. La empresa funciona como quiere y los empleados deben decidir si quieren formar parte de ello o no.
Russell también agrega que el crunch no es un requisito estricto en Naughty Dog, pero los empleados son incentivados a hacerlo porque la cantidad de trabajo que realizan se refleja en bonificaciones.
Se ha informado anteriormente que el estudio estaba en modo crunch en Intergalactic: The Heretic Prophet después de no cumplir con una serie de plazos internos.
En la entrevista, Russell también destaca que Naughty Dog establece plazos internos y los trata como plazos externos reales, lo que puede llevar a una presión excesiva sobre los empleados.
Al parecer, el estudio no evita la cultura de crunch, sino que la aprovecha para crear sus juegos. Esta perspectiva fresca arroja una nueva luz sobre la situación.



