En la década de los noventa en Rusia, un chiste popular contaba la historia de dos asesinos esperando a su víctima en el vestíbulo de un edificio. Pasaba una hora, luego dos, y uno le pregunta al otro: «¿Dónde estará? ¿Le habrá ocurrido algo?». Este chiste, claramente de humor negro, es contado por Irina Scherbakova en su libro «La llave aún encajaría». Lamentablemente, algunas de las historias reales que relata esta historiadora, cofundadora de la organización de derechos humanos Memorial y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2022, se acercan demasiado a ese chiste.
Actualmente viviendo en el exilio en Berlín, Irina Scherbakova ha sido nominada para el Premio Alemán de Libro de No Ficción 2026 gracias a su libro que examina los años de la Perestroika y las lecciones que podemos aprender de ese período hasta la actualidad. En un reciente podcast del diario alemán Süddeutsche Zeitung, se le preguntó si Europa debería temer a Putin, a lo que respondió rotundamente «Sí», una pregunta que seguramente se repetirá en su lectura en el Literaturhaus el 21 de mayo.
En el programa literario de Múnich para mayo, se pueden encontrar diversos ejemplos que exploran la relación entre el pasado y el presente, como la conmemoración de la quema de libros por los nazis el 10 de mayo en Königsplatz. Los eventos comienzan a las 11 de la mañana con la apertura del maratón de lectura a cargo del nuevo alcalde Dominik Krause.






