Nacida en el corazón de los paisajes verdes de los Cotswolds, la región más codiciada y elegante de Inglaterra, la residencia de David y Victoria Beckham se ha convertido en uno de los refugios más impresionantes y… envidiados del Reino Unido. Adquirida en 2016 por la modesta suma de 6 millones de libras (unos 7 millones de euros), esta propiedad campestre ahora valdría el doble. Hay que decir que la pareja no escatimó en gastos para iniciar trabajos de renovación y expansión y convertir este lugar en un verdadero paraíso en la tierra. Un lujo discreto, audacia arquitectónica y tensiones locales.
Una granja transformada en una mansión de lujo
Originalmente, eran antiguos edificios agrícolas, que la pareja ha convertido gradualmente en una extensa finca residencial. Hoy en día, la propiedad incluye varias dependencias renovadas, un jardín paisajístico, un huerto, un vergel y instalaciones de bienestar de alta gama: una sauna, ideal para la recuperación y relajación, así como una plunge pool (una pequeña piscina fría muy popular en las rutinas de bienestar).
La pareja también ha añadido un campo de fútbol, un claro guiño a la carrera de David Beckham, ex capitán del equipo de Inglaterra. Además, hay un gimnasio totalmente equipado para entrenamientos diarios sin salir de la finca, así como una piscina para relajarse y disfrutar en familia.
El estilo arquitectónico combina el encanto rústico y un diseño contemporáneo: piedras vistas, estructuras tipo granero e interiores minimalistas, lejos del brillo de algunas residencias de celebridades. David ha descrito este lugar como un espacio de desconexión, donde ahora cultiva un creciente interés por la jardinería y la naturaleza.
Un proyecto interminable…
Y esto es solo el principio. Según el Daily Mail, Sir David y Lady Victoria han obtenido nuevas autorizaciones para continuar con el desarrollo de la finca, incluida la creación de un bosque con decenas de árboles y un prado de flores silvestres, destinado a reforzar el aspecto natural del sitio y mejorar la biodiversidad local. ¡También para molestar a sus vecinos!
Porque si bien la finca impresiona por su tamaño, también ha provocado críticas intensas. Algunos residentes de la región critican a la pareja Beckham por la multiplicación de solicitudes de desarrollo y la transformación progresiva del paisaje rural. Proyectos como la instalación de portones seguros, caminos privados o iluminación alrededor de un cuerpo de agua han sido el centro de varias tensiones con los vecinos, quienes consideran que el pacífico carácter de los Cotswolds está amenazado.





