El regreso de las emblemáticas Pussycat Dolls, muy esperado por los fans, finalmente no se desarrolla como se esperaba. Anunciada como una gran gira de reunión a escala internacional, la aventura se detiene en América del Norte, donde varias fechas acaban de ser canceladas. Esta decisión cae como un golpe de freno para el grupo, y confirma las dificultades encontradas en torno a la venta de entradas. En un comunicado difundido en sus redes sociales, los artistas mencionan una «evaluación honesta» de la situación en el mercado norteamericano. Sin mencionar directamente las ventas de entradas insuficientes, el mensaje deja poco margen para la interpretación: «Hemos tomado la difícil y desgarradora decisión de cancelar todas las fechas en América del Norte», especificando que un concierto único se mantendrá de todos modos. Una comunicación medida, lejos de las justificaciones habituales a veces más personales o logísticas en este tipo de cancelaciones. A pesar de esto, esta primera serie de desacuerdos plantea interrogantes sobre el resto de la gira mundial y sobre la capacidad del grupo para reavivar el entusiasmo de sus años dorados.
¿Fracaso monumental para las Pussycat Dolls, qué pasa con el resto de la gira?
La única cita mantenida en América del Norte será finalmente su participación en la WeHo Pride, cerca de Los Ángeles, el 6 de junio. Una elección significativa para las Pussycat Dolls, muy vinculadas desde sus inicios a la comunidad LGBTQ+. En su mensaje, el grupo hace hincapié en este fuerte vínculo: «La comunidad LGBTQ+ nos ha demostrado un amor y un apoyo incondicionales a lo largo de nuestra carrera». Esto convierte este concierto aislado en un momento simbólico. Por otro lado, al otro lado del Atlántico, el calendario sigue en pie. Las fechas en el Reino Unido y en Europa se mantienen, algunas incluso con entradas agotadas. En Francia, el grupo está previsto actuar el 19 de septiembre de 2026 en el Accor Arena. Un contraste sorprendente que ilustra las disparidades de entusiasmo según los territorios, pero que permite a las Pussycat Dolls defender de todos modos una gira concebida como una gran celebración de su carrera y sus emblemáticos éxitos.
Una reunión que no convence a todos
Detrás de este regreso a medias, la reunión de los Pussycat Dolls sigue generando conversación y dividiendo a parte del público. Para esta gira, solo Nicole Scherzinger, Kimberly Wyatt y Ashley Roberts han confirmado su presencia, dejando fuera a varios miembros emblemáticos de la era original. Esta configuración incompleta no ha pasado desapercibida para los fans, que se han dividido rápidamente entre la nostalgia y la frustración ante este regreso parcial que no reúne a todo el equipo original. La tensión también se ha hecho presente en entrevistas: en el programa Today, Nicole Scherzinger se mostró visiblemente incómoda cuando se le preguntó acerca de estas ausencias, evitando la pregunta con precaución. Por su parte, Jessica Sutta insinuó que desacuerdos, ya sean personales o políticos, podrían haber influido en la situación. Como resultado, un regreso al escenario que lucha por recuperar la unidad y el brillo de los grandes años del grupo. Estaremos atentos a cómo evoluciona la situación…


