Presque diez años anunciando el clima en TF1, y luego una mañana, todo terminó. Desde el pasado 12 de abril, Tatiana Silva ha pasado página del medio televisivo y al parecer, no lo lamenta. En una historia de Instagram publicada el lunes 18 de mayo, la presentadora de 41 años compartió algunas imágenes de su semana: un cacao sagrado para comenzar bien la mañana, su hijo June devorando el fondo de la taza vacía, y ese adorable momento de una pequeña mano agarrada a su camiseta. Imágenes más simples que las de una filmación, que muestran que Tatiana Silva claramente ha elegido un ritmo diferente.
La maternidad, para Tatiana Silva, no es un largo camino tranquilo «En este momento, estoy nadando a contracorriente de muchas mujeres. Es un ritmo que me gusta y que requiere deshacer las mecánicas de productividad ‘clásicas'», escribe ella, sin tratar de embellecer las cosas. Después de meses de malabarismos con los horarios de presentadora de televisión y la maternidad (su hijo June tiene un poco más de un año), ella disfruta de esta rutina más flexible que comparte gustosamente con sus seguidores, y casi invita a repensar nuestra visión del trabajo. Porque sí, Tatiana Silva tiene un nuevo trabajo, se llama «ser madre», y es tan exigente como una semana laboral de 39 horas.
Pero la joven madre no vende un sueño. Lo que hace que sus confesiones sean particularmente conmovedoras, es también su forma de no ocultar las dificultades de su nueva rutina, en la que debe aceptar que ser madre no siempre es simple. «Desconecto conexiones neuronales, intento disolver acondicionamientos. A veces, la simple risa de mi hijo acelera el proceso, y a veces, largos y dolorosos días con él me hacen perder el control, hasta llorar», confiesa sin rodeos. El camino está «lejos de ser simple» y «en proceso», y ella lo asume plenamente.
Tatiana Silva y su papel de madre: un testimonio que sorprende En una época en la que las redes sociales están llenas de maternidades perfectas y nuevos comienzos radiantes, Tatiana Silva elige mostrar las dos caras de la moneda: la dulzura de las pequeñas manos agarradas a su camiseta, y los días en los que todo parece un poco demasiado pesado. Aquella que durante mucho tiempo encarnó una cierta forma de regularidad reconfortante en TF1, con la misma rutina y la misma sonrisa todas las noches, ahora explora algo mucho más imprevisible, y parece encontrar una libertad que no había imaginado. Para sus antiguos espectadores que se preguntaban qué haría después de TF1, la respuesta está ahí, en las historias de Instagram: aprender a desacelerar, criar a su hijo y ver qué sucede, día tras día.
Foto crédito: Instagram de Tatiana Silva






