El primer ministro español, Pedro Sánchez, lideró el encuentro de líderes internacionales de izquierda que se reunieron el sábado en Barcelona para «proteger y fortalecer» la democracia. Una reunión que también marca un acercamiento en las relaciones entre España y México.
Este foro llamado «En defensa de la democracia», el cuarto de su tipo, se lleva a cabo el mismo día que una reunión de líderes europeos de extrema derecha en Milán, al norte de Italia, y también reúne al presidente del Consejo Europeo Antonio Costa y a los jefes de estado sudafricano, colombiano, uruguayo e irlandés.
La presencia de Claudia Sheinbaum, presidenta de México, en Cataluña tuvo un carácter simbólico, apenas unas semanas después de que el rey Felipe VI reconociera por primera vez «numerosos abusos» durante la conquista española de América en el siglo XVI, un tema de tensión entre Madrid y México desde hace muchos meses.
Al llegar a la reunión, la Sra. Sheinbaum, en su primera visita a España desde su investidura en octubre de 2024, aseguró a los periodistas que no había una «crisis diplomática» entre su país y España, ni la había habido nunca.
«Vengo de un pueblo que reconoce su origen en las grandes culturas autóctonas, aquellas que fueron silenciadas, sometidas y saqueadas, pero que nunca fueron vencidas, porque hay memorias que no se conquistan y raíces que nunca se arrancan», declaró en la apertura de la reunión, afirmando además que quería proponer una declaración «en contra de una intervención militar en Cuba».
Reforma de las Naciones Unidas
Al abrir la reunión, el primer ministro socialista español, Pedro Sánchez, uno de los opositores más feroces en Europa a la guerra en curso en Oriente Medio, manifestó su apoyo a una reforma de las Naciones Unidas.
«Creemos que ha llegado el momento de que la Organización de las Naciones Unidas sea renovada, reformada y, ¿por qué no? liderada por una mujer. No se trata solo de una cuestión de justicia, también es una cuestión de credibilidad», expresó.
«Tiene que quedar claro: la democracia no se puede dar por sentada», aseguró, presentando la reunión como la de «un grupo de países dispuestos a hacer lo que sea necesario para proteger y fortalecer el sistema democrático».
Al igual que lo hizo en Pekín hace unos días, el primer ministro español ya había instado el viernes a los seguidores de Lula a «renovar» y «mejorar» el sistema multilateral internacional, frente a aquellos «que, ya sea de forma activa o pasiva, lo consideran muerto o trabajan para socavar sus fundamentos».
Este artículo ha sido publicado automáticamente. Fuentes: ats / blg / afp





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