La tercera edición de la Bienal de Diriyah en Riyadh se inauguró el 30 de enero con el tema de las migraciones. La guerra en el Golfo Pérsico ha oscurecido su eco.
«Las bienales más interesantes se llevan a cabo hoy en Asia», afirma Sabih Ahmed, co-comisario junto a Nora Razian del evento. «En lugares sin museos, con prácticas artísticas poco institucionalizadas pero muy diversas. Hay una forma de agilidad y se pueden probar nuevas ideas». A pesar de que Arabia Saudita está construyendo museos a gran velocidad (el de Black Gold acaba de abrir en Riyadh, el de Red Sea data del año pasado), aún no se ajusta completamente a este modelo. Es importante recordar que el arte no se introdujo en la educación secundaria hasta 1945, que los primeros títulos en educación artística no se otorgaron hasta 1975 y que los artistas sauditas no comenzaron a ser mostrados en el extranjero hasta… 1984 (en Bruselas). En esta carrera hacia la modernización, las bienales son un instrumento evidente de reconocimiento y de proyección internacional. En esta tercera ocasión (después de las ediciones de Philip Tinari en 2022 y Ute Meta Bauer en 2024), la Bienal de Arte Contemporáneo de Diriyah, que toma su nombre del corazón histórico de Riyadh (sujeto a un desarrollo masivo con cientos de grúas construyendo nuevos conjuntos), ha visto claramente reducidos sus recursos. En el antiguo distrito industrial de JAX, donde los almacenes se están convirtiendo gradualmente en talleres y espacios culturales, los desafíos parecen no estar subestimados.
Poéticas estadísticas
Esta ambición se refleja en…




