El mundo gastó una cantidad récord en su ejército en 2025. Frente a la inestabilidad internacional, las potencias mundiales están rearmando masivamente. Desde Alemania hasta Francia, que planea aumentar su presupuesto a 100 mil millones de euros, descifrando una tendencia global en aumento desde hace once años.
Guerra en Ucrania, tensiones en el Medio Oriente: el mundo se siente cada vez menos seguro. Un sentimiento que se traduce en una aceleración masiva de las inversiones militares, alcanzando un récord absoluto de 2,900 mil millones de dólares en 2025.
Es el claro resultado de un informe publicado el lunes 27 de abril por el Instituto Internacional de Investigación de la Paz: los gastos militares mundiales han estado creciendo continuamente desde hace once años. Ante el actual contexto internacional, los estados están invirtiendo masivamente para fortalecer sus fuerzas armadas.
El trío de cabeza mundial
Sin sorpresas, Estados Unidos lidera ampliamente la clasificación como la primera potencia militar mundial, con 954 mil millones de dólares gastados en 2025. China ocupa el segundo lugar, con 336 mil millones de dólares dedicados a su ejército, seguida por Rusia que tiene un presupuesto de 190 mil millones.
El viejo continente también está aumentando significativamente su esfuerzo militar. En Europa, Alemania tiene el mayor presupuesto, con 114 mil millones, un aumento del 24% en un año, y un nivel nunca antes visto en 35 años. España también se destaca como un gran contribuyente al esfuerzo militar, con un aumento del 50% en sus gastos en un año, llegando a los 40.2 mil millones.
Hacia un presupuesto de 100 mil millones de euros en Francia
Actualmente, Francia ocupa el noveno lugar en el ranking mundial de gastos militares, con un presupuesto de 64 mil millones de dólares, detrás de naciones como India, el Reino Unido o Arabia Saudita.
Sin embargo, el objetivo está fijado: Emmanuel Macron prometió aumentar el presupuesto de defensa en 36 mil millones para 2030, con el objetivo de alcanzar los 100 mil millones en cuatro años.
Sin embargo, este objetivo plantea una verdadera elección de la sociedad. Hoy en día, de cada 1,000 euros de impuestos recaudados por el estado, 32 euros se destinan a la defensa. La pregunta ahora es si el país está dispuesto a dedicar más recursos a este fondo, incluso a costa de reducir las inversiones en otros lugares.





