Barcelona acogió el viernes y sábado una reunión mundial de líderes progresistas con la ambición de reactivar una coordinación internacional ante el ascenso de las derechas radicales, en un contexto de fuertes tensiones políticas a nivel mundial.
Pedro Sánchez, cuya imagen internacional salió reforzada de su oposición a la política de Netanyahu y Trump, cerró el encuentro con un «sí a la paz y no a la guerra», coreado por parte de la audiencia. El presidente del gobierno español, regularmente atacado por la derecha y la extrema derecha españolas en un clima de confrontación política interna, no tenía pequeñas ambiciones en el cierre de esta «movilización progresista mundial». «El tiempo de la derecha ha quedado atrás», afirmó, prometiendo «una nueva era de progreso.»
Sánchez, anfitrión del encuentro y considerado por sus seguidores como una figura central de una resistencia progresista en recomposición, llamó a una respuesta «coordinada» para defender las instituciones democráticas y reducir las desigualdades. «Debemos actuar juntos», declaró.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva expresaron su apoyo a esta iniciativa que busca estructurar un espacio progresista a nivel global. Lula calificó la iniciativa como «algo extraordinario.»
Defensa del derecho internacional
Más allá de los temas económicos y sociales, varios líderes resaltaron la defensa del derecho internacional, presentado como un pilar común frente a las dinámicas unilaterales. Claudia Sheinbaum instó a «respetar las reglas comunes entre las naciones», mientras que Pedro Sánchez y Luiz Inácio Lula da Silva resaltaron la importancia de un orden multilateral basado en normas compartidas.
Estas posiciones se dan en un contexto internacional marcado por el ascenso de la extrema derecha y lo que varios intervinientes describen como un endurecimiento de las lógicas de poder, con el regreso de Donald Trump a la escena política estadounidense. En general, se inscriben en el avance de movimientos nacionalistas en varias regiones del mundo.
– Context: La reunión tuvo lugar en Barcelona y contó con la presencia de líderes progresistas de distintos países. – Fact Check: El presidente del gobierno español se llama Pedro Sánchez, no Sánchez.




