La emoción de las grandes noches reinaba en el Parc des Sports, pero no fue suficiente para derrotar una montaña llamada Levallois-Paris, en el acto 2 de la semifinal de los playoffs.
De espaldas a la pared después de su derrota en el primer encuentro en la región parisina, Vandoeuvre Nancy Volley-Ball solo tenía un objetivo: ganar frente a su público para forzar un partido decisivo. Desafortunadamente, el escenario no fue favorable para las protegidas de Nicola Vettori, quienes tuvieron que aceptar la derrota en cuatro sets (1-3), sellando así el fin de su temporada.
Más allá de la tristeza legítima asociada con esta eliminación, el balance contable y estructural de la temporada merece respeto. No se debe olvidar de dónde viene el VNVB: la temporada pasada, el club partía de cero. Reconstruir un plantel competitivo con un nuevo entrenador, establecer una nueva filosofía de juego y crear cohesión en el grupo en pocos meses era un desafío arriesgado.
Sin embargo, los resultados hablan por sí mismos. Al terminar en un excepcional segundo lugar en la temporada regular, las Panteras demostraron que su éxito no fue efímero. Esta regularidad en la cima de la clasificación fue sublimada por una memorable actuación en la Copa de Francia, donde el club llegó a la final, emocionando a sus seguidores en una gran cita del vóley nacional.
La verdadera victoria de esta temporada puede residir en la continuidad del proyecto. A diferencia de años anteriores donde el plantel se veía a menudo sacudido, el club parece haber encontrado su base. La voluntad de mantener un grupo central de jugadoras para la próxima temporada es una señal fuerte para la competencia. Al estabilizar a sus líderes, el VNVB no solo se conforma con ser un equipo sorpresa: se consolida como una fuerza estable en el vóley francés, con bases sólidas para apuntar, en el futuro, a las alturas que apenas escaparon este año. Laurent Pilloni recibe en «100% sport» al presidente, Patrick Venturini, para discutir el futuro del Vandoeuvre Nancy Volley-Ball.




