El ruido, el sonido, el objeto musical… ¿Qué distinciones hizo Pierre Schaeffer, el padre de la música concreta? En 1980, France Culture exploraba durante cuatro episodios las ideas y el repertorio del GRM, el Grupo de Investigación Musical que sucedió al Grupo de Investigaciones de Música Concreta (GRMC) fundado en 1951 por Pierre Schaeffer en la RTF. Una exploración que se remonta al cruce de las décadas de los cuarenta y cincuenta, cuando el compositor e ingeniero grababa sus primeros ensayos y estudios, sentando así las bases de un nuevo arte sonoro.
En el primer episodio de esta serie, el invitado François Delalande, investigador en el GRM, dialogaba a través de archivos con Pierre Schaeffer, a veces refutando sus ideas sobre la música concreta, el sonido y la música en general.
La transformación del ruido en sonido
Mientras que el ruido parece percibirse como una molestia sonora, un parásito inútil, el sonido tiene una verdadera utilidad, una función en la construcción musical o en la transmisión de un mensaje. François Delalande explica que para Pierre Schaeffer, «el ruido no evoca la anécdota o su causa, se convierte en un sonido». Esta transmutación del ruido en sonido será uno de los aspectos fundamentales en el origen de la música concreta.
La significación musical
En 1958, aparece la obra «La percepción de la música» de Robert Francés, una reflexión sobre la significación musical. «Cuando escuchamos música, es posible asociar imágenes o títulos. Hay un aspecto subjetivo, pero también temas de significados que emergen», sugiere Robert Francés. François Delalande establece un paralelo con la obra «Variaciones para una puerta y un suspiro» creada por Pierre Henry en 1963. «Cualquiera escucha chirridos de puerta. Pero hay otro significado: se escucha algo que se asemeja a la voz, a inflexiones vocales. Después de la primera identificación de las puertas, olvidamos esta fuente causal y asociamos un segundo significado aún más interesante que permite introducir un carácter afectivo».
Los objetos musicales y el surco cerrado
Pierre Schaeffer se dedica a numerosas experimentaciones, explorando diversos elementos sonoros. Utiliza, por ejemplo, el objeto cerrándolo sobre sí mismo. Al detener el tiempo musical y pasar de una dialéctica de notas musicales a una organización de objetos, anticipa una concepción musical radicalmente nueva. El surco cerrado le permite aislar un sonido, hacerlo retroalimentarse. Este objeto se convierte entonces en un elemento descontextualizado, utilizable con otros sonidos tomados de contextos totalmente diferentes. El sonido se convierte en un material que hace olvidar el valor semántico a favor del valor formal.
Programación musical: Extractos de «Étude aux objets» de Pierre Schaeffer (1959); «Violon control» de Thomas Kessler (1978); «Variations pour une porte et un soupir» de Pierre Henry (1963); «Camera oscura» de François Bayle (1976); «Étude aux casseroles dite pathétique» y «Étude aux chemins de fer» de Pierre Schaeffer (1948); «Sinfonía para un hombre solo» de Pierre Schaeffer y Pierre Henry (1949-1950).




