Después de «Estiu 93» y «Nos soleils», la directora catalana Carla Simón confirma, con «Verano 1993», la coherencia y profundidad de un cine profundamente arraigado en la experiencia personal y la memoria familiar.
Esta nueva película extiende su exploración de los vínculos entre la infancia, la transmisión y la identidad, en una obra a la vez depurada e intensamente sensible. La película se sitúa en un entorno rural, fiel a los paisajes que han moldeado el imaginario de la cineasta. Pero más que el escenario, es el tiempo que parece estar en el corazón del relato: un tiempo suspendido, lleno de recuerdos fragmentados, gestos cotidianos y silencios habituales. Carla Simón continúa su trabajo con actores no profesionales, capturando con una rara precisión la espontaneidad de los cuerpos y las emociones. Este enfoque naturalista le otorga a la película una autenticidad preciosa, lejos de cualquier artificialidad.
La cámara, siempre a la altura de un niño o adolescente, observa sin juzgar, permitiendo que emerja una emoción cruda, casi frágil. La puesta en escena minimalista privilegia las sensaciones sobre los efectos. La luz natural, los sonidos cotidianos, los ritmos lentos componen una materia cinematográfica que invita a la contemplación.
Con este tercer largometraje, la directora confirma su lugar entre las voces más singulares del cine europeo contemporáneo. «Verano 1993» es una obra delicada, exigente, pero profundamente habitada, dirigida a aquellos que aceptan dejarse llevar por el tiempo, los silencios y el poder discreto de las emociones.
Para disfrutar en VOSTFR en el Casino: miércoles 22 de abril (18:15), viernes 24 de abril (18:30), domingo 26 de abril (10:30), lunes 27 de abril (18:30).



