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Tribuna anti

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Bajo los reflectores de Cannes, una crisis política y cultural se ha colado en la Croisette. Tras la publicación de una tribuna anti-Bolloré firmada por más de 600 profesionales del cine, las declaraciones del presidente del directorio de Canal+, Maxime Saada, afirmando que ya no quiere trabajar con los firmantes, han provocado un gran impacto en la Croisette y más allá. Publicado en Libération la víspera de la apertura del Festival, el texto denunciaba «la creciente influencia de la extrema derecha» en el cine francés a través de la expansión del grupo de Vincent Bolloré. Esta acusación inmediatamente encendió el debate, ya que Canal+ ocupa un lugar central en la financiación del cine francés. Como principal inversor del sector, el grupo representa el 43 % de los aportes de los difusores en las películas francesas. En este contexto, las palabras de Maxime Saada fueron percibidas por parte del mundo del cine como algo más que una reacción superficial; plantean la cuestión de la libertad de expresión en una industria ampliamente dependiente de algunos grandes grupos privados. El presidente del Centro nacional de cine, Gaëtan Bruel, expresó sus reservas sobre el tema y destacó la importancia de la libertad de expresión en un comunicado.

Una tribuna que se convirtió en un detonante En el origen de la crisis, una tribuna denunciando la creciente influencia de Vincent Bolloré en el ecosistema cultural francés. Los firmantes mostraron inquietud por el refuerzo de Canal+ en el capital de UGC, lo que permitiría al grupo Vivendi controlar toda la cadena de cine, «desde la financiación hasta la difusión» de las obras. Entre los firmantes se encontraban varias personalidades importantes del cine francés, como Juliette Binoche, Adèle Haenel, Swann Arlaud, Arthur Harari o Jean-Pascal Zadi. En su texto, alertaron sobre «una toma de control fascista del imaginario colectivo». Estas acusaciones fueron consideradas inaceptables por Maxime Saada, quien afirmó que ya no quería que Canal trabajara con quienes firmaron la petición. La tensión en la Croisette había ido en aumento en los últimos días, con algunos festivaleros luciendo badges «Zapper Bolloré», silencios prolongados durante la aparición del logo de Canal+ y abucheos en algunas proyecciones. El colectivo Zapper Bolloré denunció «métodos de intimidación dignos del accionista mayoritario del grupo», destacando que la tribuna no iba dirigida a los equipos de Canal+.

(Seguirá el segundo párrafo)