El sector automotriz, pilar de la cooperación económica
La Cámara Oficial de Comercio Española en Marruecos reunió a fabricantes, proveedores, representantes institucionales y operadores logísticos del sector automotriz en el 11° Encuentro Hispano-Marroquí de la Industria Automotriz, celebrado el 22 y 23 de abril de 2026 en Tánger.
Centrado en la resiliencia, la innovación y las asociaciones, el evento tiene como objetivo consolidar la cooperación industrial y fomentar nuevas oportunidades de inversión en un contexto global marcado por la transformación tecnológica y las tensiones geopolíticas.
A través de esta cumbre empresarial, España y Marruecos están invitados a trabajar juntos para fomentar un clima de negocios favorable y atractivo para la inversión extranjera directa en ambos países, con el objetivo de desarrollar una alternativa industrial con la que pocos países pueden competir.
José Estévez Martínez, presidente de la Cámara Oficial de Comercio Española en Marruecos (Tánger-Nador-Kenitra), afirmó que «la industria automotriz representa hoy uno de los pilares clave de la cooperación económica entre España y Marruecos». Es un sector en rápida transformación, impulsado por la innovación tecnológica, la transición energética, la digitalización de los procesos productivos y la creciente demanda de competitividad en un entorno global cada vez más dinámico y exigente.
El objetivo de la reunión, según el presidente de la Cámara, es «anticipar desafíos, identificar oportunidades y fortalecer la resiliencia de la cadena de valor industrial», teniendo en cuenta que el desarrollo del sector «depende, sobre todo, de la fortaleza de los ecosistemas industriales que podamos construir hoy».
Amal Boussouf, directora de la Cámara Oficial de Comercio Española en Tánger, destacó la importancia de seguir trabajando de manera coordinada para construir un espacio industrial competitivo, sostenible e integral, capaz de responder a los desafíos del futuro.
La crisis como oportunidad
En medio de la crisis en Oriente Medio, que comenzó el 28 de febrero, y la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán, que llevó al cierre del Estrecho de Ormuz, los mercados energéticos experimentan tensiones globales sin precedentes.
María Eugenia Martí Cano, consejera económica y comercial de la Oficina de Economía y Comercio de la Embajada de España en Marruecos, aclaró que «la crisis también es una oportunidad» en un mundo donde las cadenas de suministro globales se están reconfigurando y la proximidad, la predictibilidad y la confianza normativa son más valiosas que nunca.
Oportunidades y desafíos
Según la representante de la Oficina de Economía y Comercio de la Embajada de España en Marruecos, a pesar de la importante integración industrial que caracteriza la relación estratégica entre los dos países, existen desafíos que enfrenta la economía marroquí:
– Estrés hídrico y climático, y cómo podría evolucionar en los próximos años. – Presión fiscal que podría afectar negativamente a las empresas. – La oferta de mano de obra cualificada. – Volatilidad logística como resultado de tensiones globales.
Pero también hay oportunidades que tendrán un impacto directo en la movilidad y la producción de vehículos, como:
– La celebración conjunta de la Copa del Mundo 2030 con España y Portugal, con una inversión pública de más de 45 mil millones de euros en transporte, estadios, hoteles y conectividad. – La transición energética como una oportunidad, con el objetivo de lograr el 52% de la producción de energía a partir de fuentes renovables para 2030. – La producción de vehículos eléctricos y nuevas baterías. – El nearshoring para empresas europeas que reubicarán su producción en ecosistemas cercanos y confiables como Marruecos, en el caso de España. – La posición competitiva del Estrecho en Europa para las próximas décadas. – El establecimiento de nuevas plantas de fabricación como la de BYD en Tánger Med, con una capacidad proyectada de más de 100,000 vehículos eléctricos para 2026.
Las relaciones comerciales en alza
La relación bilateral entre España y Marruecos se encuentra actualmente, en términos económicos y comerciales, en uno de sus momentos más fuertes. De hecho, España es el principal socio comercial de Marruecos, tanto en términos de exportaciones (por delante de Francia, Italia, Alemania y el Reino Unido) como de importaciones.
En 2025, el comercio bilateral entre España y Marruecos superó los 22.7 mil millones de euros. En cuanto a la inversión directa española, se sitúa en 2.5 mil millones de euros (en 3er lugar), con casi 1,000 empresas españolas operando activamente en Marruecos.
Las relaciones comerciales se centran en sectores como energía e infraestructura, agroindustria, aeronáutica y la industria automotriz, que es el principal sector exportador de Marruecos, con más de 14 mil millones de dólares en 2025. España es el principal destino para los vehículos fabricados en Marruecos, representando aproximadamente el 35% del total.
La industria automotriz es un ecosistema de proveedores compuesto por 250 empresas, que emplea a más de 200,000 personas para producir más de 700,000 vehículos al año en las fábricas de Renault y Stellantis.
En este sentido, Marruecos exporta anualmente 658 millones de euros en productos automotrices a España, mientras que España exporta más de 1.4 mil millones de euros en componentes, equipos y accesorios a Marruecos.




