Objectif : fortalecerse y apoyar su práctica deportiva que ahora consideran en peligro. Tras el anuncio de la decisión favorable del prefecto de La Reunión en relación con la celebración del rally de Petite-Ile los próximos 2 y 3 de mayo, se organizó una movilización al día siguiente, este sábado 25 de abril en Montvert-les-Hauts, Saint-Pierre, en el Domaine Vidot.
La Federación Francesa de Automovilismo (FFSA) y la Asociación de Automovilismo de La Reunión (Asociación de Deportes de Automovilismo) aprovecharon la oportunidad para dirigirse a los pilotos, copilotos y aficionados al rally, todos sorprendidos por la noticia desde ayer.
Un centenar de personas acudió al evento, anunciado apenas 24 horas antes en las redes sociales.
«El rally forma parte de nuestro ADN en La Reunión», declaró el portavoz del Colectivo en Defensa del Rally en La Reunión y también comisario técnico de la Federación Francesa de Automovilismo, Matthieu Leveneur.
«Estamos desarmados porque tenemos asociaciones y una liga que han hecho todo lo posible para defender los intereses del automovilismo deportivo y para maximizar la seguridad para que los rallies puedan celebrarse este año», explicó el sábado.
Leveneur destacó que el rally es una parte importante de la identidad de La Reunión y expresó su deseo de que no muera debido a decisiones tomadas sin tener en cuenta todos los aspectos relevantes.
La presidenta de la Asociación de Automovilismo de La Reunión, Muriel Rajoel, y Leveneur señalaron una contradicción en las decisiones de la Comisión Departamental de Seguridad Vial que llevaron a la cancelación del rally. En un comunicado el viernes por la noche, destacaron varios puntos inexactos en la decisión de la comisión y aseguraron haber hecho todo lo posible para garantizar la seguridad de las etapas.
Según señalaron, las regulaciones técnicas y de seguridad del rally se confundieron con las de los circuitos, lo que complicó la situación.
La presidenta Rajoel admitió su frustración al conocer la decisión favorable de la prefectura, tras cuatro meses de trabajo y importantes gastos en la organización del rally de Petite-Ile.
Ambas entidades enviaron conjuntamente una solicitud de reconsideración al prefecto Patrice Latron, en busca de una revisión del caso por expertos en la disciplina.
El alcalde de Petite-Ile, Serge Hoareau, expresó su sorpresa por la decisión del prefecto y defendió la importancia del evento para la economía local, destacando su impacto en los comercios y alojamientos del territorio.
Los organizadores mantienen la esperanza de que las autoridades reconsideren su posición y examinen nuevamente el caso antes de la fecha programada para el evento.



