A pesar de esta dinámica positiva, el panorama sigue siendo contrastado. Los precios internacionales, en particular los de los diamantes en bruto, continúan sufriendo. En el primer trimestre de 2026, el precio del diamante en bruto ha caído un 27%, pasando de 99 dólares (84,45 euros) por quilate a 72 dólares (61,42 euros) en un año.
En general, según Ine Tassignon, el año 2025 fue muy difícil para el comercio mundial de diamantes, no solo para Amberes. «La demanda mundial de diamantes naturales se encuentra actualmente en niveles históricamente bajos.» La portavoz explica esto, en parte, por la competencia de los diamantes sintéticos producidos en laboratorio, que cuestan entre un 15% y un 50% menos que los diamantes de mina.
A esto se suma el efecto de recuperación post-Covid. En 2022, un año excepcional, «los consumidores tenían ahorros y pocas oportunidades de viajar, lo que los llevó a gastar más en productos de lujo». Los comerciantes acumularon entonces grandes existencias.
Al año siguiente, la demanda cayó, recuerda la portavoz, y se encontraron con enormes existencias que aún no han logrado vender. Por lo tanto, no están comprando nuevos diamantes naturales.
«Esta combinación, existencias altas y baja demanda, hizo de 2025 un año muy malo. Sin embargo, creemos que el punto más bajo se alcanzó en 2025 y que la situación está comenzando a mejorar ahora», concluye la portavoz.



