Los jugadores de la Ligue 1 y la Ligue 2 lucen nombres en sus camisetas este fin de semana. Una nueva forma de movilización creada por la LFP para visibilizar «todas las formas de discriminación».
«Detrás de cada nombre, hay una historia real.» Con motivo de esta nueva jornada de campeonato de la Liga 1 y la Liga 2, la Liga de Fútbol Profesional (LFP) lanza una nueva campaña de movilización contra «todas las formas de discriminación». Una operación que reemplaza los distintivos contra el racismo o las bandas en colores del arcoíris, símbolos de la lucha contra la homofobia.
Los aficionados de la Ligue 1 y la Ligue 2 verán en las camisetas de sus jugadores favoritos, este fin de semana, los nombres de víctimas de discriminación.
34 nombres de «víctimas de la homofobia, el racismo, el antisemitismo o el sexismo»
Una nueva iniciativa que ofrece a cada jugador la opción de visibilizar un caso específico de discriminación entre una lista de 34 nombres en total.
Una lista co-creada con las asociaciones Foot Ensemble (que lucha contra la homofobia), Her Game Too (contra la violencia sexista y sexual) y la Licra (Liga Internacional contra el Racismo y el Antisemitismo). «La elección de esta campaña fue iniciada por las propias asociaciones», señala la LFP.
34 nombres que han sido seleccionados a partir de testimonios reales de personas víctimas de discriminación en su vida diaria, especialmente en su práctica del fútbol.
Así, el nombre Idriss, por ejemplo, hace eco al testimonio anónimo de un joven víctima de racismo durante un partido: «Un tipo detrás de mí imitaba mi acento en cada acción». El nombre Daniel, por su parte, evoca la historia de una persona fotografiada, burlada e insultada por ser judía.
«Un batiburrillo de discriminaciones», condenan algunas asociaciones
Una jornada para unir la lucha contra todas las discriminaciones y que marca el abandono de las bandas de colores del arco iris. Colores que simbolizan la lucha contra la homofobia y que se mostraban en las camisetas de los jugadores en el marco de una jornada dedicada específicamente a esta lucha.
Pero ante el rechazo de algunos jugadores a lucir los colores del arco iris y ante la polémica generada, la liga decidió una nueva forma de movilización, a pesar de las opiniones en contra de varias asociaciones. Entre ellas, la Inter-LGBT, que expresó su preocupación por una «invisibilización de la homofobia como discriminación particularmente preocupante en el fútbol» corriendo el riesgo de «ahogarla en un batiburrillo de ‘discriminaciones'».
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