El cineasta tunecino Leyla Bouzid continúa explorando los territorios interiores en su tercer largometraje, aplaudido por La Presse. En esta película, Bouzid examina con gran sensibilidad las brechas íntimas que provoca el tabú de la homosexualidad en una familia tunecina. La película se estrenó en Francia el 22 de abril y en Túnez el 29, donde fue elogiada por su presencia en el Festival Internacional de Cine de Berlín en febrero. Este reconocimiento confirma la trayectoria artística singular de Bouzid, destacando su habilidad para abordar temas políticos a través de lo íntimo.
En su tercer largometraje, Bouzid retrata de manera precisa y actual la sociedad tunecina a través de la historia de Lilia, una ingeniera tunecina que regresa a su país de origen para el funeral de su tío. Durante su visita, Lilia descubre secretos en torno a la vida y muerte de su tío, cuya homosexualidad era un tema tabú en la familia. La película aborda la represión de las relaciones homosexuales en Túnez, donde la penalización todavía está en vigor y se ha intensificado bajo el gobierno autoritario de Kaïs Saïed.
Con sutileza, «À voix basse» muestra cómo esta represión y contexto afectan las intimidades de las personas, especialmente en familias donde los silencios pesan más que las palabras. El filme muestra cómo la represión y la sensibilidad afectan las relaciones entre los personajes y su entorno, generando fricciones pero también un camino hacia la justicia y la reconciliación.
«À voix basse» destaca las actuaciones magistrales de las actrices, como Eya Bouteraa y Hiam Abbass, retratando con empatía a las mujeres en un contexto cargado de secretos familiares. A pesar de algunas críticas sobre la trama predecible, la película aborda un tema poco común en Túnez y destaca la lucha de las asociaciones LGBTQI por la despenalización de la homosexualidad en el país. Courrier International es socio de esta película.





