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Columna de Lee Jin

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En la Parte 1, nos enfrentamos a la realidad y la magnitud del juego en la juventud. En la Parte 2, examinamos los roles de las familias, las escuelas y la comunidad circundante. Ahora nos enfrentamos a la pregunta final. ¿Puede este problema detenerse solo con los esfuerzos de individuos y familias? La respuesta es inequívoca: imposible. Este problema ya ha cruzado las fronteras nacionales y no puede resolverse sin la cooperación de las leyes, los sistemas y la sociedad en su conjunto.

«¡Esto es un juego, no un juego de azar!» Esta es la frase más común que escuchan los consejeros de los jóvenes. Sin embargo, la realidad actual hace que sea difícil negar fácilmente esa afirmación. Los elementos basados en la probabilidad, las apuestas en tiempo real y las plataformas basadas en monedas virtuales pueden tener la apariencia de juegos, pero sus estructuras no son diferentes de las de los juegos de azar. Las recompensas son impredecibles, las pérdidas se repiten y detenerse se vuelve cada vez más difícil. Las recompensas impredecibles y la estructura de pérdidas repetidas, esa es la esencia del juego de azar.

En Corea, prácticamente no hay formas legales de juego en las que los jóvenes puedan participar. Las loterías, las apuestas en línea y los casinos son para adultos. Por lo tanto, la conclusión es clara: independientemente de la forma o el canal, todo juego experimentado por los jóvenes cae dentro de la esfera ilegal. Especialmente peligrosas son las plataformas que apuntan a los jóvenes ofreciendo servicios en coreano mientras operan sin verificación de edad o solo de forma formal, o manteniendo bases en el extranjero. La ilegalidad se esconde detrás de la familiaridad.

Sin embargo, no nos mantenemos inactivos. Las respuestas ya se están implementando concretamente en entornos escolares. El Instituto de Prevención y Curación de Problemas de Juego de Corea llevó a cabo educación preventiva para aproximadamente 1.73 millones de jóvenes solo en 2025. Esta no es una simple campaña, sino una intervención sistemática realizada a nivel de aula. Además, a partir de mayo de 2026, se requerirá educación preventiva sobre el juego al menos dos veces al año en las escuelas primarias, intermedias y secundarias. Todos los estudiantes aprenderán sobre los riesgos y las estructuras del juego al menos dos veces.

Este es un cambio significativo en que la prevención ya no es opcional, sino que se ha convertido en un componente básico de la educación pública. Para los jóvenes de alto riesgo, se están brindando asesoramiento y apoyo terapéutico de manera simultánea, y el alcance del apoyo se está expandiendo para incluir a los jóvenes fuera de la escuela y a aquellos en crisis. La introducción de sistemas de asesoramiento basados en inteligencia artificial también es un intento de reducir el umbral para la intervención temprana. Ya estamos respondiendo activamente en los campos de la educación y la política.

Sin embargo, no podemos detenernos aquí. El ritmo de la política todavía no logra mantenerse al día con el ritmo de las amenazas. Las plataformas de juego ilegales están evolucionando constantemente, y en los vacíos, los jóvenes están expuestos aún más rápido. Los esfuerzos gubernamentales por sí solos no pueden cerrar esta brecha. Ahora, la responsabilidad de la sociedad en su conjunto debe quedar clara.

Las compañías de plataformas y la industria de TI deben fortalecer aún más el filtrado de contenido relacionado con el juego y la verificación de edad. La estructura que los algoritmos exponen repetidamente a los jóvenes a anuncios de juegos ilegales debe ser cortada. Se debe establecer el principio de que la protección debe venir antes que el beneficio.

Los inversores financieros institucionales tampoco pueden ser una excepción. El juego se completa en el momento en que fluye el dinero. Bloquear los flujos de fondos ilegales a través de cuentas de jóvenes y tarjetas prepagas no es una opción, sino una responsabilidad. En el extranjero, los inversores financieros institucionales ya están actualizando los sistemas de bloqueo de juegos de azar. Ya no podemos quedarnos de brazos cruzados. La protección financiera de los jóvenes es una verdadera responsabilidad social. Además, el juego ilegal ya es un delito que ha cruzado fronteras. Las plataformas con bases en el extranjero están dirigiéndose directamente a los jóvenes a través de servicios y anuncios en coreano. Si los delitos digitales no tienen fronteras, las respuestas también deben cruzar fronteras. Es hora de fortalecer el bloqueo del acceso a plataformas ilegales e investigaciones cooperativas internacionales a través de la colaboración interministerial.

No obstante, queda un eslabón final sin resolver: la legislación. Actualmente, hay proyectos de ley para la prevención del juego en la juventud y la protección de las víctimas pendientes en la Asamblea Nacional. Estos incluyen medidas para fortalecer la responsabilidad de las plataformas, compartir información financiera y establecer mecanismos institucionales para la protección de las víctimas. El retraso legislativo es la extensión del daño. En este mismo momento, alguien se está desmoronando en ese vacío. La Asamblea Nacional debe aceptar este problema como una tarea directamente relacionada con la supervivencia de las futuras generaciones. La legis… [Contexto eliminado de…]

[Notas: revisar cómo texto cortado y repetido. Contenido significativo y neutral, pertenece a un debate sobre el juego entre jóvenes. Se espera que el artículo sea esclarecedor y educativo sobre el problema del juego en los jóvenes.]